Diez Consejos para
que Comprar una Casa no sea Traumático
Encuentre a un profesional inmobiliario que sea agradable. La compra
de una casa no se trata únicamente de un gran compromiso financiero
sino que también es algo de carácter emocional. Es crítico que el
profesional que usted elija tenga experiencia y una personalidad
afín a la suya.
Recuerde, no hay un momento “correcto” para comprar, como tampoco
lo hay para vender. Si encuentra una casa hoy, no espere hasta investigar
las tasas de interés o el mercado inmobiliario. Por lo general no
ocurren cambios tan rápidamente como para afectar mucho el precio
y una buena casa no estará en el mercado mucho tiempo.
No pida demasiadas opiniones. Es natural querer estar seguro antes
de tomar una decisión tan importante, pero demasiadas ideas van a
hacer que sea mucho más difícil tomar una decisión.
Acepte que ninguna casa es perfecta. Enfóquese en las cosas más
importantes para usted y olvídese de las menos importantes.
No trate de ser un negociador destructor. La negociación es definitivamente
una parte del proceso inmobiliario, pero tratar de “ganar” obteniendo
un precio demasiado bajo podría hacer que pierda la casa que usted
quiere.
Recuerde que su casa no está aislada. No se deje atrapar por los
aspectos físicos de la casa—tamaño de las habitaciones, cocina—al
grado de olvidar aspectos como los servicios, el nivel de ruido,
etc., factores que tienen un gran impacto sobre la forma en que va
a vivir en su casa nueva.
No espere hasta encontrar una casa y hacer una oferta para pedir
la aprobación de una hipoteca, investigar la disponibilidad del seguro
y evaluar la fecha de la mudanza. Si presenta una oferta sujeta a
muchos aspectos no resueltos hará su propuesta mucho menos atractiva
para los vendedores.
Incluya los gastos de reparación y de mantenimiento en su presupuesto
posterior a la compra de casa. Incluso si compra una casa nueva,
también tendrá algunos gastos. No se quede corto en su presupuesto,
lo cual ocasionará el deterioro de su casa.
Acepte que es inevitable que el comprador tenga sentimientos de
arrepentimiento, pero probablemente lo superará. Comprar una casa,
especialmente por primera vez, es un gran compromiso, pero también
rinde grandes beneficios.
Elija una propiedad primero que nada porque le guste; después piense
en la apreciación de su valor. Al mismo tiempo que las casas en EE.UU.
han tenido una apreciación promedio del 5,4 por ciento anual desde
1998 a 2002, el papel más importante de una casa es ser un lugar
grato y seguro para vivir.