Beneficios fiscales: El Código Fiscal de los EE.UU.
le permite deducir el interés que pague sobre su hipoteca, los impuestos
inmobiliarios que abone y algunos de los gastos relacionados con
la compra de su casa.
Ganancias: Entre 1998 y 2002, los precios de las
casas en el ámbito nacional aumentaron un promedio del 5,4 por ciento
anual. Y aún cuando no hay garantía de la apreciación del valor de
las propiedades, un estudio que NATIONAL ASSOCIATION OF REALTORS
llevó a cabo en 2001 demostró que el propietario típico posee ganancias
no realizadas en la inversión realizada en su hogar de aproximadamente
U$S50.000.
Capital: Jamás volverá a ver el dinero que gasta
en el alquiler, pero los pagos de una hipoteca le permiten aumentar
el capital invertido en su casa.
Ahorros: La inversión de capital en su hogar
es un verdadero plan de ahorros. Y cuando venda, generalmente podrá
obtener una ganancia de hasta $250.000 ($500.000 para una pareja
casada) sin deudas de impuestos federales a las ganancias.
Gastos predecibles: A diferencia del alquiler,
las cuotas hipotecarias no aumentan conforme pasan los años, de manera
que sus gastos inmobiliarios de hecho pueden disminuir mientras más
tiempo sea usted el propietario de la casa. Sin embargo, recuerde
que los impuestos inmobiliarios y los seguros aumentarán.
Libertad: La casa es suya. La puede decorar de
la forma que más le guste y podrá obtener los beneficios de su inversión
durante todo el tiempo que sea el propietario de la casa.
Estabilidad: Vivir en un solo vecindario durante
varios años le da la oportunidad de participar en actividades de
la comunidad, le permite a usted y a su familia establecer amistades
duraderas y ofrece a sus hijos el beneficio de la continuidad en
su educación.