Responder las siguientes preguntas lo ayudará a decidir si mudarse
tiene sentido.
¿Cuánto capital tiene invertido en su casa? Revise
el resumen anual de su hipoteca o comuníquese con la entidad
de crédito para averiguarlo. Generalmente no se acumula mucho capital
en los primeros años del pago de la hipoteca, pero si ha sido
el dueño de la casa por varios años, podría tener ganancias importantes
sin saberlo.
¿Se ha incrementado su ingreso de manera de poder cubrir
los costos adicionales de la hipoteca y gastos de mudanza?
¿El vecindario en donde vive sigue cubriendo sus necesidades?
Por ejemplo, si ahora tiene hijos, la calidad de las escuelas
será una preocupación que no tenía al momento de comprar.
¿Pensó en ampliar o remodelar su hogar? Si cuenta con
un terreno grande, puede haber espacio para agrandar la casa.
De no ser así, sus opciones pueden ser limitadas Además, ¿está dispuesto
a pasar por las complicaciones que una remodelación conlleva?
¿Cómo está el mercado inmobiliario? Si está en un buen
momento, puede obtener una buena diferencia por su casa.
¿Cómo se comportan las tasas de interés? Una tasa baja
no sólo le ayudará a comprar una casa más grande, sino que además
le permitirá encontrar un comprador para la suya.